El amor al chocolate

Tras haberse posicionado como una de las fábricas de chocolates más reconocida de Esquel por sus diversas especialidades, que día a día sorprenden los paladares de sus clientes, Dulzuras de Esquel continúa reinventándose a través de sus productos y en esta temporada de invierno ofrece una gran variedad de trufas para combatir el frío. Por su parte, Samira Bestene, propietaria de dicha empresa, destacó en diálogo con Páginas del Sur que el chocolate “es como un valor agregado y tiene una creatividad inmensa así que no hay límites y esto es lo más maravilloso del mundo del chocolate”

 

“Cuando ven los chocolates, todos dicen qué rico, qué lindo y también se preguntan cuándo los probamos”, expresó, entre risas, a Páginas del Sur Samira Bestene, propietaria de la casa artesanal de chocolates Dulzuras de Esquel, quien subrayó que “actualmente el chocolate está acompañando todas las comidas y los vinos, ya que tiene una conjunción perfecta con estos productos”. Al tiempo que señaló que el chocolate, “es como un valor agregado y tiene una creatividad inmensa así que no hay límites y esto es lo más maravilloso del mundo del chocolate”, sosteniendo que “la materia prima se utiliza a través de los importadores directos, yo justamente me manejo así y lo bueno de esto es que recibí la visita de estas personas, en la que he podido mostrarles la fábrica en la que se elabora el chocolate y que es lo que no se ve actualmente”. En ese sentido, destacó que “hemos recibido un reconocimiento porque se sorprendieron por el tipo de instalaciones que tenemos, la presentación del personal, la higiene y la calidad de los productos. Y se quedaron totalmente asombrados”, precisando que “en textuales palabras me dijeron que no imaginaban que en Esquel podían encontrar semejante fábrica”. Mientras que declaró que “como tenemos la fábrica en el primer piso, el público no puede observar cómo se hace la producción y demás, pero si podemos agrandarnos sería más agradable para que la gente vea porque esto quiere decir que las cosas se pueden hacer bien, con trabajo y empeño”.

En otro orden, contó que “hay varios concursos de alfajores a nivel nacional y ya hemos participado en varias exposiciones, es más este año participamos de nuevo pero con otra variedad de alfajores y hemos ganado nuevamente un primer premio. Mientras que en la exposición de Suipacha también hemos ganado otro primer premio, una medalla de oro, y ya es el tercer año consecutivo que ganamos”, apuntando que “este año presentamos una variante de alfajores para no presentar siempre la misma y en la exposición de Mercoláctea también hemos obtenido una distinción con una medalla de bronce que no llegué a difundir”. En tanto, expuso que “también estábamos invitados a participar en una exposición de Brasil pero no hemos podido presentarnos este año así que si podemos lo haremos el próximo”.

 

Nuevas especialidades

“Como estamos teniendo mucha afluencia de público por estos días se nos están terminando ciertas variedades en las que estamos incursionando. Nosotros elaboramos todos los días, de lunes a sábado, y por eso el chocolate es muy fresco y tiene muchísima salida”, destacó la propietaria de Dulzuras de Esquel, quien confió que para esta temporada de invierno, “estamos incorporado las trufas y lo hacemos en esta época del año porque llevan crema y para que sea una degustación rápida”, señalando que “tenemos una trufa que se llama La Hoya, que es blanca, además de que estamos haciendo otras variedades”.

En cuanto a cuál es la tendencia del chocolate, opinó que la misma “está muy abierta y es muy amplia”, precisando que en ese sentido “se ha intentado elaborar una prueba con hongos porque todo se puede hacer”.

Asimismo, soslayó que “también hay una gran tendencia de acompañar el chocolate porque es algo dulce, placentero y el chocolate artesanal nos diferencia del mundo. Nosotros tenemos otro tipo de chocolate, ya que es más rústico y patagónico porque se ven mucho más frutas, que son los ingredientes que nos dan una presencia”, agregando que “nosotros también hacemos conitos y tortas negras galesas, con las que estamos teniendo un éxito impresionante, ya que encontramos una receta que es exquisita”.

 

Una atención cálida

Por otro lado, declaró que “contamos con algo buenísimo que es que la gente que viene a nuestro comercio, viaja y lleva recuerdos y regalos para sus amigos y su familia. Estamos hablando de un turista que viene distendido entonces cómo no recibirlo bien y además hay que agradecerle el hecho de que nos visite. Es bueno que lleven un buen producto y que sean bien atendidos”.

Por último, Bestene compartió la novedad de que “también hacemos licores, no en gran producción, sino de manera muy selectiva, así que realizamos una pequeña tirada de licor de nueces verdes, que es una receta antigua, que hacía mi tía en El Bolsón, y en honor a ella lo estoy haciendo”.

 

Proceso de elaboración. Los alfajores son una de las mayores especialidades de Dulzuras de Esquel.

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