“Queremos trabajar”

“No queremos más despidos, queremos trabajar. Y si no que se pongan las cartas sobre la mesa y nos digan cuánto nos corresponde y nos iremos a nuestras casas pero con el 100 por ciento de indemnización, no vamos a negociar nada”, dijo ayer el delegado del Sindicato de la Carne, Tomás Ríos, luego de la reunión que mantuvo el gerente del Frigorífico Esquel, José Petey, con autoridades provinciales y municipales para analizar la crítica situación en la que se encuentra esta empresa local.

“Estamos con un poco de bronca al escuchar al gerente decir que con la gente que tiene el Frigorífico hoy habría demasiado personal al que se le está pagando. No es responsabilidad o culpa nuestra que el Frigorífico no esté produciendo, son cosas que ellos han buscado. En ningún momento los trabajadores salimos a buscar a la empresa Flexy Mar S.A. para que se haga cargo de la planta. Al Frigorífico se le otorgó un subsidio por parte de la provincia, con el cual más o menos pudo reabastecerse de insumos”, indicó Ríos.
Históricamente el Frigorífico “siempre trabajó con veinte personas. En el año 1992 tenía arriba de veinticinco trabajadores, incluyendo gente del municipio que nos enseñó a trabajar en la faena de animales. Hoy este gerente, José Petey, viene a hacer el trabajo sucio, a despedir personal”.
Sostuvo que el personal quiere “que el Frigorífico trabaje, que funcione, con gente que realmente entienda de la industria frigorífica. Decir que se va a seguir reduciendo personal y que estaría saturada la planta con la cantidad de gente que hoy tiene porque no se pueden pagar los sueldos, no es problema nuestro”.
En otro orden Ríos expresó, “nosotros hemos defendido el Frigorífico, hemos acompañado con lealtad a las autoridades cuando hubo gente que se quiso apropiar de la planta. Y la verdad es que estamos muy enojados porque hoy prácticamente parece que se han olvidado y estamos abandonados dando vueltas adentro del Frigorífico, sin saber qué va a pasar”.

“Que se tomen decisiones”
En este sentido, “estamos pidiendo que tomen decisiones por seguir trabajando o por cerrar las puertas definitivamente porque ya estamos hartos y no sabemos cómo vamos a reaccionar mañana. Estamos cansados, nos están llevando a los empujones como cachirulo viejo, como un auto que no tiene batería. Todos los días estamos poniéndonos más nerviosos”.
Agregó que la situación crítica “viene del 2009 cuando los trabajadores salimos a la calle, le otorgaron un subsidio a esta empresa. Hoy no sabemos nada, viene un ministro, tampoco nos vamos a volver locos por estar sentados en la mesa con ellos pero al menos podrían tener un poco de respeto por el dirigente sindical. Estamos cansados de que se mienta, se salió a decir que se estaba haciendo faena, lo cual era mentira. Los carniceros le estaban comprando al Frigorífico, de la noche a la mañana fueron desatendidos y no les quedó otra opción que comprar carne en otro lado”.

“Todo apunta al cierre”
En este contexto, “vemos que todo apunta al cierre del Frigorífico pero que se dejen de dar vueltas y esto se lo digo a los dueños. Definan qué van a hacer. Aunque la planta no esté produciendo, nosotros seguimos viniendo porque somos trabajadores efectivos y tenemos que cumplir, vamos a venir hasta el último día en que ellos decidan qué hacer con esto”.
Hoy “se está hablando de faenar porcino. Y quisiera saber adónde hay criadero de porcino en Esquel”.
Manifestó Ríos que los empleados del Frigorífico, “estamos convencidos de que la cosa no va más. Estamos esperando a ver qué van a hacer”.

Negociando indemnizaciones
El empleado Omar Antrichipay, por su parte, expresó que “hoy las autoridades dicen que no quieren cerrar el Frigorífico, sin embargo están llamando al personal para negociar y no pagar el 100 por ciento de la indemnización. Que esto también lo digan. A mí me llamaron y me preguntaron cuánto me correspondía, me querían pagar un 50 por ciento o un 60 por ciento. Y esto lo están haciendo con todo el personal, me parece una falta de respeto que mientan. Ellos quieren negociar con el personal, no pagar y cerrar la empresa. Hay quienes tenemos más de veinticinco años de servicio acá adentro. Por otro lado, el gerente viene una semana y se va, y los cheques los firma otra persona”.
Al retomar su alocución, por último, Ríos pidió ante todo, “respeto y que no nos tengan más así. Somos gente de trabajo y queremos trabajar. No queremos que nos usen en esta jugada para hacer política, o desgastarnos mentalmente para que terminemos arreglando por menos de lo que nos corresponde ante un posible cierre de la planta”.

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